Luego, vendrían los días de tormenta( ¿existirá un nexo entre Jenny y Rosenvinge, al menos alguna influencia?) y los umbrales aeróbicos definitivos. Y Electro-Z en mis oídos y las calles retorcidas de Miraflores.
Vino Dasher, y siento se perdió y ganó algo. Después, el mito. Los mounstruos, los aplausos. Y el email que alguna vez L.A.S.E. me contestó. Lo indie. La Noche en el Irish Pub, con mi Liz al lado. Y alguna de Electro-Z de regalo.
He de confesar que no he tenido tiempo para el nuevo cd. Tal vez le tengo un poco de temor. ¿Será la muerte definitiva de una etapa tan importante?. Mis oidos y mente en injusticia. Mi vida en ficción…




